A veces, en el mundo de la publicidad no es tan importante el qué, sino el cómo. Un buen producto es esencial para mantener las ventas a lo largo del tiempo, pero no es suficiente. Si queremos que los consumidores lleguen hasta nosotros, el primer paso es darnos a conocer y el segundo saber marcar la diferencia. Para eso, solo hay una receta infalible: la creatividad en el marketing.

Hoy en día, estamos más saturados que nunca de anuncios. Las marcas se cuelan en nuestra vida a través del teléfono móvil, el ordenador, la televisión, la radio, las revistas, los luminosos, el cine y un largo etcétera. Esto ha acabado por inmunizarnos ante la mayor parte de la publicidad. Es decir que si la originalidad siempre había sido importante en este ámbito, ahora lo es todavía más. Solo si un anuncio es lo suficientemente llamativo repararemos en su existencia.

Pero, ¿en qué consiste la creatividad? En el marketing, la creatividad es un proceso que, aunque requiere cierta predisposición por parte del profesional, también lleva implícitas muchas horas de trabajo. La mayoría de veces, una buena publicidad conlleva dar vueltas y vueltas sobre una misma idea hasta dar con la clave. No obstante, la prueba de fuego llega una vez que la campaña está en la calle. David Ogilvy, el famoso publicista estadounidense que inspiró Mad Men, decía que “si no vende, no es creativo”. Y es que el objetivo principal de cualquier publicista debe ser siempre aumentar las ventas, sin dejar de llegar al corazón del público.

Cuando la creatividad transforma el producto

En aquellos casos en los que el producto no es demasiado bueno, aporta poco valor o es complicado que los consumidores se identifiquen con él, la creatividad tiene un papel más importante todavía. Un ejemplo muy reciente es la nueva publicidad de Renfe. En este caso, la creatividad transforma lo que a priori puede ser un punto flaco del tren respecto al avión, el tiempo, en toda una ventaja.

El caso de Burger King también es destacable. En un momento en el que la comida basura cuenta con una mala reputación en la sociedad por los problemas de salud que genera, la marca decidió focalizar su publicidad en un aspecto totalmente diferente para huir de esas valoraciones negativas. La campaña se basaba en resaltar el sabor de la comida, conquistando con ella a lo “malos” de los cuentos tradicionales.

¡Hasta el lobo cae en la tentación!

Estas son solo algunas de nuestras campañas publicitarias favoritas, pero hay otros muchos ejemplos de anuncios creativos que os encantarán. Echar un vistazo a todos estos casos de éxito os ayudará a coger ideas para ser más originales en la estrategia de marketing de vuestra marca.

 

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Post felizmente escrito por Nuria Molina

Periodista especializada en creación de contenidos.