Empieza a ser difícil encontrar negocios que todavía no hayan dado el salto a la red. Ya sea con una página web, un perfil en redes sociales o simplemente con una mención en directorios de empresas, la gran mayoría de las pymes y las grandes compañías tienen un hueco en internet. No es de extrañar teniendo en cuenta que los usuarios somos cada vez más activos en el mundo online y tendemos a buscar información de la marca antes de aventurarnos a confiar en ella.

Sin duda, formar parte de la red es hoy en día casi una obligación. Y todavía más para las pequeñas empresas, que tienen posibilidad de competir con las grandes marcas prácticamente en igualdad de condiciones. No obstante, antes de decidir lanzarse a internet, es necesario planificar muy bien cómo vamos a trabajar la presencia online de la marca. Y es que un error en este sentido puede costar muy caro.

Lo primero que hay que tener claro es que estar en la red significa exponerse, literalmente, a todo el mundo. Una información inapropiada en nuestra web o una queja mal respondida en Twitter tienen un alcance inimaginable. El error se difunde rápido y deja una huella difícil de borrar. Basta escribir en Google “Dodot niños” para comprobarlo. En 2011, la marca incluyó en su web un artículo con recomendaciones sobre cómo ejercer castigos físicos infantiles. Aunque pidió disculpas y retiró el post, cuatro años más tarde todavía paga por ello.

La página web de una empresa es la pieza clave de su presencia online. Además, según una investigación, el 45 % de las pymes considera que se trata de la la estrategia de marketing más eficaz. De ahí, que sea fundamental vigilar al máximo la reputación online que nos granjeamos a través de ella.

A la hora de construir la web, estos son algunos de los consejos que debes tener en cuenta para evitar errores que afecten a la reputación de tu marca:

  • Cuida las traducciones. Mango tuvo problemas muy graves en Francia por vender “esclavas”.
  • Sé honesto. No ofrezcas lo que no puedas cumplir.
  • Presta atención al diseño, pero no te olvides del contenido. Las faltas de ortografía darán muy mala imagen de tu marca.
  • No te apropies indebidamente de textos o imágenes. En internet también existen los derechos de autor.
  • Si pides datos a los usuarios, hazlo conforme a ley y asegúrate de que su información queda protegida.
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Post felizmente escrito por Nuria Molina

Periodista especializada en creación de contenidos.